Suelo Técnico

Los suelos técnicos o falsos suelos constituyen una solución cómoda y con grandes resultados estéticos para cubrir instalaciones bajo el pavimento. Este sistema de suelo sobreelevado se utiliza con asiduidad en edificios de oficinas y locales comerciales dada la comodidad en el acceso que proporciona para instalaciones eléctricas que quedan cubiertas bajo el vacío del pavimento que proporciona,  de manera excepcional, el falso suelo.

La facilidad tanto para realizar la sustitución de piezas por su composición modular como para proceder a su  instalación dado que se trata de placas que se colocan sin necesidad de pegado sobre una estructura de acero galvanizado lo convierten en la mejor solución del mercado para suelo comercial.

Disponer de un suelo técnico instalado en su oficina o local conlleva un importante ahorro. Desde el punto de vista de la eficiencia energética dado que supone un gran ahorro en climatización por sus características aislantes al sobreelevarse sobre el pavimento original sobre el que se sustenta y también supone un ahorro de costes a la hora de realizar futuras modificaciones del entorno y obras en el local.

Los suelos técnicos pueden disponerse en el interior del establecimiento o local pero también en el exterior.

Los suelos técnicos para interiores  posibilitan cubrir instalaciones y obras de todo tipo bajo el pavimento proporcionando una gran accesibilidad en el caso de modificación o reparación de las instalaciones.

Los suelos técnicos para exteriores suelen utilizarse en porches y terrazas donde se necesita un especial recubrimiento de superficies para proporcionar una mejor estética y disposición técnica del pavimento. Los suelos técnicos para exteriores permiten una sustancial mejora estética de suelos desnivelados, aislamiento térmico a la intemperie y drenaje del pavimento inferior y sobreelevado siendo un suelo adaptativo a cualquier medio que soporta lluvias y temperaturas extremas.

Recomendaremos la instalación de un tipo de suelo térmico u otro en función de la utilidad que se le quiera dar y el entorno donde se quiera disponer.  Sin duda, un suelo técnico de estos materiales se adaptarán a las necesidades de cada entorno. Los tipos de suelo técnico que podemos instalar en su hogar u oficina están compuestos de los siguientes materiales:

Acero/Cemento. El suelo técnico compuesto de acero o cemento presenta una elevada resistencia a golpes y pesos. Las placas de acero o cemento se caracterizan por ser además ignífugas. Ideales para resguardar bajo ellas instalaciones eléctricas.

Aglomerado. El suelo técnico o falso suelo compuesto por aglomerado es un suelo técnico bastante adaptativo, económico y funcional. Está compuesto de materiales aglomerados de aluminio o acero en la base y cantos en PVC que le protegen de daños por humedades y golpes. Se puede reforzar la resistencia a golpes y pesos de este tipo de suelo encapsulando en el acero una loseta, según las necesidades y la utilidad que el cliente quiera darle.

Sulfato Cálcico. El suelo técnico de sulfato cálcico se caracteriza por su alta resistencia a grandes golpes y sobrecargas de peso. Las placas de sulfato cálcico resultan ignifugas al igual que las de cemento/acero por lo que están altamente recomendadas para proteger bajo ellas instalaciones eléctricas o de gas. Son, además, resistentes a todo tipo de humedad.